Actualmente nuestro planeta sufre de contaminación en el agua, en el suelo y en el aire. No podemos decir que solo una de ellas nos afecta directamente porque las tres interaccionan entre sí a través de diferentes ciclos, hablemos por ejemplo del ciclo del agua. El agua al evaporarse por efecto del calentamiento solar forma las nubes, éstas al saturarse y enfriarse se precipitan en forma de lluvia, la lluvia cae sobre la vegetación o directamente al suelo y por filtración o escurrimiento llegará a las corrientes subterráneas o superficiales para llegar a diferentes lagos, lagunas o al mar, donde nuevamente será evaporada.Aunque el agua estuviera pura, al irse evaporando y al hacer contacto con el aire contaminado, ya precipitaría contaminada y al llegar al suelo lo contaminaría también. Lo mismo sucedería si sólo el agua o sólo en suelo estuvieran contaminados, por eso es que debemos cuidar estos tres recursos.
También existen otros tipos de contaminantes que nos afectan directamente como seres humanos, ellos son el ruido y la contaminación visual, éstos existen sobre todo en las grandes ciudades y no los percibimos porque siempre han estado ahí y han aumentado de manera gradual y nos hemos ido acostumbrando.
Las fuentes de contaminación son variadas, por ejemplo el aire es afectado directamente por las emisiones de gases y polvos que son liberadas por las grandes industrias, también es afectado por las emanaciones de gases liberados por los vehículos de carga o de pasajeros, e incluso por algunas prácticas agrícolas como es la fermentación durante el cultivo de arroz o la liberación de gases durante el proceso de composteo, aunque estos últimos constituyen una mínima parte de la contaminación del aire comparados con la industria o los vehículos.Quiere decir que tenemos mucho trabajo por hacer:
Recomendar a las industrias que antes de vertir el agua que utilizan o liberar gases y polvos, los pasen por filtros especiales para que salgan menos sucios.
Pedir a las industrias relacionadas con hidrocarburos confinan esos desechos en envases especiales para que no queden en contacto directo con el suelo.
Separar la basura orgánica que se genera en casa y aprender a elaborar composta y lombricomposta para abonar nuestras propias plantas.
Enseñar a nuestros agricultores a valorar el uso de fertilizantes orgánicos a partir de compostas y lombricompostas, tal vez el rendimiento sea menor, pero el daño al ambiente también será menor y por lo tanto será invaluable.
Hacer campañas de limpieza en nuestras escuelas, colonias, ríos y arroyos cercanos. Separemos los diferentes tipos de basura porque recordemos que la mayoría puede reciclarse y hasta podemos hacernos de algún dinerito.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario